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El crepúsculo de los dioses

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Joe Gillis yace muerto flotando en una piscina de una lujosa residencia de Los Ángeles. A partir de que la policía descubre su cadáver, el propio Joe relata los hechos que le han llevado a este trágico desenlace. El inicio de la historia se remonta al primer encuentro entre Joe, un joven guionista, y Norma Desmond, un mito del Hollywood silente que se halla alejada del cine por la irrupción del sonoro. Joe persuade a Norma para que retorne delante de las cámaras y de esta forma, rememorar el esplendor de sus años dorados. El objetivo de Joe es obtener notoriedad como guionista, pero los estudios no aprueban la vuelta de Norma a los platós.

Obra maestra de Billy Wilder que retrata con venenosa ironía una crítica a los propios excesos del mundo de Hollywood. El paso del tiempo, los egos inmensos y el desesperado intento de recuperar el esplendor perdido se concentran en la violenta e impresionante mirada de la Swanson. Imprescindible.

Pagafantas

pagafantas

Chema lo ha dejado con su novia de toda la vida porque cree que puede aspirar a algo mejor, pero de momento no está teniendo éxito en sus escaramuzas nocturnas. Por eso, cuando conoce a Claudia, cree que su suerte ha cambiado. Ella es divertida, está cañón, y lo que es más importante, parece muy interesada en él. El problema surge cuando se hace evidente que Claudia sí que quiere a Chema, lo quiere mucho, mucho…pero «como amigo». En ese momento Chema tendrá que decidir: o pasar de una chica con la que no tiene ninguna posibilidad, o esperar agazapado y estar alerta a la primera oportunidad que surja para entrarle a Claudia.

Pagafantas se estrena el próximo mes de julio en toda España.

La concejala antropófaga

Durante el rodaje de su última película, Pedro Almodóvar tuvo la osadía de improvisar un cortometraje sobre la marcha. Encerrado en su habitación, escribió durante una noche un monólogo para Carmen Machi, que despliega sus mejores armas cómicas para dar riendas a un texto al más puro Almodóvar de los ochenta. El resultado es divertido, inteligente y osado; y quizás la promesa de una futura vuelta a sus orígenes.

Old boy

old boy

Hubo una época en la que todo el cine surcoreano que llegaba a nuestras salas estaba cargado de sexo crudo y violencia. Old Boy es una muestra de esto último. Ganadora del gran premio del jurado en el Festival de Cannes y del premio a la Mejor Película en el Festival de Sitges, y con el puesto 119 en la lista de 250 mejores películas de la International Movie Database, dejó con la boca abierta a crítica y público en el momento de su estreno.

La premisa argumental es maravillosa: Oh Dae-su es secuestrado cuando vuelve a casa y lo encierran en una habitación con una tele y sin ninguna otra comunicación. Al año su mujer es asesinada y, al estar desaparecido, él se convierte en el principal sospechoso. Pasan los años. No ha visto a nadie. No recibe ninguna explicación. 15 años después lo liberan y recibe una misteriosa llamada en la que le ofrecen descubrir el motivo de su cautiverio.

Es dura, pero merece la pena.

I’m going to kill every woman you love until you die.

Qué verde era mi valle

how green was my valley

Este mes estoy nostálgico. Quizás porque se acerca mi cumple y los 30 están a la vuelta de la esquina. Y, claro, toca hacer inventario. ;P

Será por eso por lo que he revisitado esta obra maestra de John Ford, basada en la exitosa novela homónima de Richard Llewellyn y ganadora de cinco oscars, incluidos los de mejor película y mejor director. La historia nos cuenta las vicisitudes de los Morgan, una familia minera de un pueblecito de Gales a mediados del siglo XIX. A través de los ojos de Huw Morgan, el benjamín, descubriremos una familia unida por el amor y la tradición, orgullosa de ser minera, que es destruida por el tren imparable de la revolución industrial.

La película no sigue una línea argumental consistente, sino más bien nos cuenta retazos de la vida de los Morgan. Pero lo hace muy bien y logra tocarte la fibra sensible. Después de verla, cuando pases por tu calle de siempre, cuando veas tu antiguo colegio o veas una mesa vacía en la cafetería a la que solías ir con tus amigos, no podrás evitar pensar «qué verde era mi valle».

How green was my valley then.

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